Termostato, Invención, Qué Es, Tipos, Fallas Y Cómo Cambiarlo

El termostato es uno de esos elementos de tamaño pequeño que cumple una gran tarea. Se ha dado cuenta que cuando el auto está en marcha éste se calienta, esto es producto del movimiento constante de sus piezas móviles, así como el principio de conversión de energía de los motores de combustión interna.

El movimiento constante de elementos como los pistones, bielas, cigüeñal, entre otros genera efectos de fricción que elevan las temperaturas del motor, a su vez la transferencia de calor que se produce en el vehículo por la constante combustión dentro del motor elevan la temperatura de todo el conjunto de piezas cercanas al motor.

Para mantener en temperaturas acordes que permitan el correcto funcionamiento de las piezas del vehículo, en este punto específicamente el motor, los ingenieros y diseñadores pensaron en dos líquidos, el aceite del motor y el fluido refrigerante. El primero sirve para evitar las fricciones entre las piezas móviles que producen desgaste y de esa manera evitar el sobrecalentamiento.

El segundo, el fluido refrigerante hace un recorrido por la zona de combustión para ayudar a la refrigeración y mantenimiento de la temperatura del motor. El motor en su funcionamiento óptimo debe estar en 75 y 105 grados centígrados, y es allí donde el termostato radica su impacto, porque es debido a la existencia de este pequeño elemento que el motor se mantiene en ese rango. Avisándole al sistema cuando “enfriarlo” más o menos.

Índice de contenidos

    Invención del termostato

    El termostato, inventado por el francés Andrew Ure en 1830, básicamente, es un elemento que permite controlar y, por ende, manejar los grados de temperatura requeridos para determinada tarea, o bien para un determinado ambiente o sistema.

    También con un termostato se puede proceder a la apertura o cierre de un circuito eléctrico según el nivel de temperatura en que se gradúe. El termostato permite entonces la correcta y requerida regulación de un nivel de temperatura.

    ¿Qué es el termostato?

    El termostato es un elemento de tipo válvula, esta válvula se encuentra ubicada entre el radiador y el motor, como toda válvula lo que hace es regular la entrada y salida de un fluido determinado. En este caso el fluido que regula es el refrigerante del vehículo, esto lo hace a través de la medición de la temperatura que sale del motor y va hacia el radiado y viceversa, en función de esa temperatura, la válvula se abre o cierra en mayor medida.

    ¿Por qué se abre o se cierra más o menos la válvula? La respuesta es porque el motor no se encuentra en un solo estado de revoluciones, las diferentes marchas que alcanza el vehículo están sujetas a las revoluciones del motor, así que, a mayor revoluciones mayor temperatura producida y, por ende, mayor cantidad de fluido refrigerante se necesita.

    La función principal del termostato es la de mantener el motor caliente, lo más pronto posible, por lo cual actúa en la mayoría de los casos como una válvula doble. Cuando el motor está totalmente frío, cierra el paso de líquido hacia el radiador y abre una derivación de refrigerante, para hacer que el agua circule únicamente en el motor, incrementando más rápido la temperatura del líquido.

    Conforme se calienta, se libera el paso al radiador y se cierra la derivación, por lo cual es muy importante que este componente siempre se encuentre instalado en el motor. De no contar con él, puede el motor enfriarse de más o por el contrario sobrecalentarse al mezclar el líquido de derivación con el flujo al radiador.

    Los motores modernos con sistema de inyección son más demandantes de una temperatura uniforme, ya que se controla la inyección del combustible por medio de la temperatura del motor y de las emisiones de hidrocarburos por el escape, al trabajar el motor frío, se incrementa el consumo de combustible. Este componente es tan importante como los demás, por lo cual no permita que sea removido, sin instalar uno nuevo.

    Es recomendable cambiarlo cada año junto con el anticongelante. El problema principal del termostato consiste en que se mantenga cerrado, cosa que, aunque no es muy común, puede ocurrir, y si sucede, el motor se recalienta muy rápidamente. Por supuesto, es posible también que el termostato no abra del todo, contribuyendo así a un severo sobrecalentamiento. Argumentando esto, muchos mecánicos poco profesionales, recomiendan quitarlo, no haga caso de esto y cambie de mecánico.

    Tipos de termostato

    Básicamente podemos encontrar dos tipos de termostatos en nuestros vehículos para el control de la temperatura del motor. A continuación, hablaremos acerca de ellos.

    Termostato de fuelle

    termostato

    Este tipo de termostatos están formados por un fuelle con forma circular y realizado en latón. En su interior contiene alcohol. Es usado esta sustancia debido a que su volatilidad permite que al entrar en contacto con el refrigerante caliente se produzca la expansión del fuelle, abriendo también la válvula reguladora.

    Termostato de capsula

    el termostato

    En este tipo de termostato el principal componente es una cera como elemento dilatador que se caracteriza por su alto coeficiente de dilatación. La cera está localizada en el interior de la cápsula, la cual se encuentra en permanente contacto con el refrigerante.

    Cuando la temperatura del líquido comienza a elevarse, la cera se expande haciendo que la válvula de control se abra para permitir que el refrigerante circule desde el cuerpo de la bomba hasta el radiador.

    Por otro lado, los termostatos de cápsula disponen de un pequeño orificio de fuga que está localizado en la parte superior de la carcasa de la válvula reguladora y evita la formación de burbujas de aire durante el funcionamiento.

    ¿Cómo saber si el termostato está dañado?

    El nivel del refrigerante

    Debe cuidase este punto, el nivel de refrigerante siempre tiene que estar entre el nivel mínimo y máximo, no es recomendable que esté por encima por que empieza a hervir y airear el sistema y mucho menos estar por debajo del nivel.

    el termostato

    Fuga de refrigerante

    A la hora de estacionar nuestros vehículos debemos detallar si en el piso hay charcos bajo el auto, los refrigerantes son de color (verde, naranja, rojo)

    los termostatos

    La temperatura

    Este es el punto más a la mano que tenemos, el indicador de temperatura del refrigerante está en el tablero de instrumentos, siempre debe encontrarse por debajo de la mitad, si sube tiene problemas de temperatura.

    ¿Cómo saber si el termostato está funcionado bien?

    El proceso es bastante sencillo y Lo que busca es conocer si el elemento dilatante funciona correctamente, con este proceso se comprobará si el termostato se activa de manera correcta por los cambios de temperatura, a continuación, se dan una serie de paso a cumplir para la comprobación.

    1. Coloque sobre una hornilla de la cocina un recipiente con agua, déjelo calentando hasta que el agua comience a saltar (punto de ebullición del agua). Nota: El punto de ebullición del agua dependerá de la altitud a la que nos encontremos, ya que a diferente altitud hay diferente presión. Y la temperatura es una función que depende de la presión. Se aconseja utilizar un termómetro.
    2. Coloque cuidadosamente el termostato.
    3. Luego podemos poner el termostato en una vasija con agua fría y vemos como el termostato se recoge.
    4. De esta forma podemos comprobar si el termostato abre y cierra
    5. Esta información puede darnos un diagnostico respecto al termostato.

    ¿Cómo cambiar el termostato?

    Antes de comenzar con el proceso de desmontaje del termostato averiado, nos aseguremos de que el motor está frío, ya que, de esa manera evitamos riesgos debido a la temperatura a la que circula el refrigerante. Como nota, si hemos estado en movimiento con nuestro vehículo debemos dejarlo reposar por alrededor de 4 horas, para de esa manera asegurar una temperatura manejable en el fluido refrigerante.

    Por otro lado, también será necesaria un tobo con el que podamos recoger el refrigerante que se derrame, pues se trata de un elemento altamente tóxico y contaminante.

    Localizar el termostato:

    Cuando hayamos localizado el termostato, tendremos que subir el coche al gato para poder iniciar el proceso de vaciado del radiador. Una vez abierto el tapón de vacío que se encuentra en la zona superior del radiador y colocaremos el tobo justo debajo de la manguera inferior del radiador.

    Vaciar el radiador:

    Desconectaremos la manguera inferior del radiador y esperaremos hasta que se drene el líquido totalmente. Cerraremos herméticamente el recipiente y lo desecharemos en una zona apropiada para ello.

    Extracción del termostato averiado:

    Una vez hayamos localizado el termostato, tendremos que desconectar la manguera o las mangueras que lleguen hasta el mismo. Después retiraremos los tornillos que lo y extraeremos el termostato. Es muy importante que antes de extraerlo nos fijemos bien en el sentido en el que estaba instalado, pues el nuevo termostato tendrá que ser incorporado de igual forma.

    Verificar la compatibilidad:

    Por lo general, los fabricantes emplean recambios distintos en cada uno de los modelos de su línea, por lo que será importante que antes de instalar el nuevo termostato en nuestro vehículo nos en que tanto el termostato viejo y el nuevo son compatibles.

    Limpiar y verificar el estado de la junta:

    Una vez localizada la junta, limpiaremos la superficie de la misma y nos fijaremos en su estado para comprobar si es o no necesario añadir un poco de sellador de juntas.

    Instalación del nuevo termostato:

    Siguiendo los pasos en sentido contrario de la desinstalación del termostato viejo, Instalaremos el nuevo termostato en la misma posición en la que se encontraba el antiguo y ajustaremos bien los tornillos que lo fijaban.

    Es importante que sea fijado perfectamente y en el mismo sentido en el que se había instalado el termostato original, pues de lo contrario podría suponer un problema a la hora de asegurar la eficacia de todo el sistema.

    Reubicar las mangueras del termostato y radiador:

    Volveremos a conectar la manguera o las mangueras del receptáculo y seguidamente haremos lo mismo con la manguera inferior del radiador. De esta forma, volveremos a cerrar el circuito del sistema de refrigeración de nuestro vehículo.

    Rellenar el sistema y purgarlo:

    Finalmente, tendremos que añadir el líquido refrigerante que sea necesario a través del vaso de expansión y realizar la purga del sistema para extraer las burbujas de aire que puedan haberse creado.

    El mundo automotor tiene pequeños elementos que cumplen grandes funciones, para concluir esta lectura acerca del termostato haga un ejercicio mental, imagine a su vehículo sin la existencia del termostato, imagínese los problemas que sucederían por causa de la falta de esa pieza tan pequeña. Como dicen por ahí, el tamaño no importa, o ¿Sí?

    Quizás te interese leer: El Radiador.

    Puedes leer también: Sensor De Temperatura.

    1. Deyvi dice:

      Es importante que el termostato se le coloque el empaque y que posible falla llegue a dar si no se le coloca

    2. edgardo dice:

      me gusto

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